01 noviembre 2006

LOS PRINCIPALES 40


Recuerdo con meridiana nitidez el día que cumplí esta temida o ansiada, según y para quién, cifra de años. Esos berrogei que, en euskera, te duplican simbólicamente la veintena, como si ésta fuera la unidad de medida de las etapas que marcan una vida: juventud, madurez, vejez y la cada vez más prolongada ancianidad.

Hoy, Laura, terminan tus principales 40. Esos que te han ocupado en forjar tu personalidad, en prepararte para cuando llegara tu madurez, ésa quimera con que nos han inoculado la conciencia. Mañana, -seguro que lo harás-, echarás una mirada hacia atrás para comprobar que desde allí donde tu memoria conteste, el camino ha sido largo pero generosamente fructífero. Llevas muchos apuntes de imposible retentiva, innumerables exámenes, pruebas y ejercicios superados, currículos redactados para demostrar tu valía aún con la distancia de un Atlántico cruzado decenas de veces. Son varias declaraciones de renta, algunos pisos amueblados tras tristes pero inevitables mudanzas, multitud de amigos, quizás también algún enemigo, desperdigados por todo un planeta, amores y rupturas, éxitos clamorosos y seguro que algún sonado fracaso, pasión y lágrimas en una misma balanza; palabras, risas, canciones y gestos que simbolizarán el recuerdo de innumerables experiencias de mundana aventura.

Seguro que alguien te habrá dicho, como a todos, que deberías haber alcanzado al fin la madurez. No hagas caso: ésta no es más que el supuesto destino, el camino es la experiencia y, en éste, tú ya llevas recorrido un bello trecho. Todo seguirá casi igual; lo sentirás al comprobar que entre hoy y mañana nada difiere. Eso sí, seguirás sintiendo el mismo ansia por recorrer el mundo, conocer nuevas gentes o vivir el amor mientras sigues aprendiendo a crecer. Aunque suene a redicho, nadie ha sido como tú y tampoco querrás ser como nadie. Disfruta de lo que has conseguido y persiste en mantenerlo vivo, y en ese camino, aunque sólo fuera por prudencia, no te vendrá mal un poco de compañía: haz el favor de no olvidarte de continuar haciendo felices a quienes desean seguirte queriendo.


Fecha publicación: 31-X-2006

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Bienvenida al club. Pero creo que los principales 40 empiezan precisamente ahora, que ya no hay que preocuparse en forjar tu personalidad ni en prepararse para ser mayor: sencillamente, eres tú y todas tus circunstancias pasadas, que forman un presente rico y sugerente.
Por lo demás, hay dos formas de celebrarlo: escondiéndose bajo una manta, o festejarlo por todo lo alto. Yo opté por lo segundo.
Salud.

vie nov 10, 12:41:00 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home